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Proyecto Chaco: un viaje de encuentro, solidaridad y trabajo compartido

El pasado 6 de septiembre, una delegación integrada por 50 estudiantes de 5.º y 6.º año, 4 docentes, 1 integrante del Equipo de Orientación Escolar (EOE), 2 médicas y 7 exalumnos que forman parte del «Proyecto Chaco» emprendió un nuevo viaje al paraje El Brasil, en el Impenetrable chaqueño.

Como sucede cada año desde 2012, el objetivo fue reencontrarse con la comunidad y continuar construyendo, a través del trabajo compartido, un vínculo que crece y se fortalece con el tiempo.

Este viaje fue el resultado de muchos meses de compromiso y esfuerzo colectivo. Durante todo el año, estudiantes, familias y docentes trabajaron en la búsqueda de donaciones y en la recaudación de fondos mediante distintas iniciativas, como la venta de tortas en el Nivel Primario, la Cena y otras actividades. Gracias a este trabajo conjunto, fue posible llenar un camión y su acoplado con alimentos, insumos médicos, indumentaria, calzado, muebles y materiales de construcción destinados a acompañar las necesidades de la comunidad.

El lunes 7 de septiembre, pasado el mediodía, la delegación llegó a la Escuela Primaria N.º 930 del paraje El Brasil, donde fue recibida con la alegría del reencuentro. Luego de los saludos, comenzaron a organizar el campamento que sería su hogar durante los siguientes días y a descargar todo lo que habían llevado.

A partir de entonces, cada jornada estuvo llena de actividades, aprendizajes y momentos compartidos. Durante las mañanas, se organizaron juegos y propuestas deportivas para los niños y las niñas de la comunidad. También se realizaron talleres de ciencias, en los que los experimentos despertaron sorpresa, curiosidad y entusiasmo, y los tradicionales talleres de pulseras con hilo, que ya se convirtieron en un clásico de cada visita.

El trabajo también estuvo puesto en mejorar los espacios de la escuela y acompañar su crecimiento. Se demolieron las antiguas letrinas que estaban en desuso y se dio comienzo a la construcción de un nuevo comedor, con la realización de los pilotines y las bases. Además, se instaló un módulo donado por una familia de nuestra institución, que pasó a funcionar como aula para el Nivel Inicial, generando un nuevo espacio para los más pequeños.

Otro de los momentos importantes fue la entrega de canastas de alimentos y elementos de higiene a las familias, como parte del acompañamiento a la comunidad que impulsa el proyecto.

Las doctoras Mariela Gonzalez y Silvina Prates atendieron uno a uno a todos los integrantes de la comunidad, realizando controles de salud y entregando insumos médicos a quienes los necesitaron. Además a cada familia del Paraje se le regaló un botiquín de primeros auxilios realizado por los estudiantes de 6° grado de primaria de nuestra escuela.

Pero la experiencia no se limitó a las actividades planificadas. La vida cotidiana también fue una parte fundamental del viaje. Toda la delegación participó de las tareas diarias: prepararon desayunos y meriendas, sirvieron las deliciosas comidas elaboradas por las madres y los padres de la comunidad, lavaron los platos, limpiaron los baños y colaboraron con el orden y el mantenimiento del predio. Cada tarea, por pequeña que pareciera, formó parte de una experiencia en la que todos tuvieron algo para aportar.

Trabajar juntos, colaborar y encontrarse desde un lugar de igualdad fueron aspectos centrales de estos cinco días. Lejos de las rutinas habituales, estudiantes y adultos compartieron tiempos, espacios, responsabilidades y aprendizajes, construyendo vínculos a partir de la convivencia y del compromiso con los demás. Porque el Proyecto Chaco no consiste solamente en llevar donaciones o realizar obras: también es una oportunidad para escuchar, compartir, aprender de otras realidades y descubrir todo lo que puede construirse cuando las personas trabajan codo a codo.

El viernes 11 de septiembre, después de compartir el almuerzo y de intercambiar regalos, abrazos y palabras de despedida, la delegación emprendió el regreso a La Plata. Se llevaron consigo nuevas experiencias, recuerdos y aprendizajes, además de la satisfacción de haber compartido una vez más días de trabajo y encuentro con la comunidad de El Brasil.

La despedida estuvo acompañada por una promesa que renueva el sentido de esta iniciativa: volver el próximo año para seguir compartiendo, colaborando y construyendo juntos. Porque, desde 2012, el Proyecto Chaco demuestra que la solidaridad se sostiene en el tiempo cuando se transforma en compromiso, presencia y trabajo colectivo.

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